Los mejores paseos en bicicleta por Santander

Santander es una ciudad pequeña y acogedora que da lugar a diferentes planes para disfrutar de sus encantos, desde dar un paseo por sus calles céntricas a disfrutar de un relajante viaje en barco por la bahía.

Últimamente estamos viendo un gran auge de planes asociados a medios de transporte alternativos como la bicicleta, lo cual nos encanta! Tanto para ocio como para transporte diario la bicicleta se ha convertido en uno de los protagonistas de la ciudad, viendo desde aficionados en ruta, familias, turistas o ciudadanos locales de camino al trabajo. Es un placer ver como la movilidad de nuestra ciudad evoluciona hacia conductas más sostenibles con el medio ambiente y más saludables para los propios usuarios. Incluso no es necesario tener tu propia bicicleta sino que con el servicio de bicicletas urbano de la ciudad puedes disfrutar de un paseo por un precio asequible por el tiempo que tu decidas.

Para que todos aquellos que se animen a venir a Santander o a nuestros paisanos que busquen actividades en bicicleta, hemos decidido proponeros unos paseos tranquilos con los que se puede disfrutar de la ciudad en sus diferentes versiones.

La ruta de las Llamas (nivel medio-bajo). Iniciando en el centro de la ciudad (por ejemplo en la plaza Velarde o los jardines de Pereda) se puede coger el carril bici por todo el paseo marítimo hasta llegar a Puerto Chico, allí nos desviaremos hacia la izquierda en para coger el túnel de Tetúan en dirección al Sardinero. Una vez cruzado el túnel tendremos varias opciones, llegar al Parque de las Llamas a la izquierda o dar un pequeño paseo por la segunda playa del sardinero y el parque de Mesones antes de adentrarse en el parque. El parque es de gran extensión y con agradables zonas verdes donde se puede hacer picnic, patinar, jugar a baloncesto…y disfrutar de un aperitivo en los bares cercanos. Con buen tiempo, es un plan ideal para ir en familia y que los niños disfruten jugando en libertad.

La ruta costera (nivel medio). Esta ruta es una de nuestras favoritas. Recorre toda la costa de la ciudad, pasando por el paseo marítimo, palacio de festivales, dique de Gamazo, playas de peligros, la magdalena y bikinis. En esta ruta se puede entrar a la península de la magdalena, donde se encuentra el palacio y el mini zoológico, si que es importante reseñar que subir al palacio requiere de unas piernas bien entrenadas ya que la última cuesta es muy “píndia”, una de nuestras palabras cántabras que significa inclinada. Subir hasta arriba merece la pena, para ver el paisaje con la Isla de Mouro y las playas de Somo y Loredo al fondo. La ruta se puede seguir por la avenida Reina Victoria donde visitarán la primera playa del sardinero, el casino, los jardines de Piquio y se dejan caer llegarán a la segunda playa del sardinero.

La ruta del aeropuerto (nivel medio- alto). Con esta ruta nos salimos del centro de la ciudad conociendo otra de las opciones interesantes que nos ofrece Santander para disfrutar de nuestra bicicleta. Desde hace unos pocos meses el carril bici del centro de la ciudad fue conectado por una pasarela al ya existente carril bici del aeropuerto, que forma un óvalo de 6km alrededor del mismo pasando por la playa artificial de la Punta de Parayas y el puerto deportivo de Raos donde se disfrutan unas agradables vistas de la bahía y se puede degustar desde aperitivos, menús del día o comidas a la carta. La ruta en total de ida y vuelta serán unos 14 km, sin cuestas pronunciadas y un carril bici muy bien preparado. En el camino entre el centro y el aeropuerto, se pasa por el barrio pesquero donde se encuentra la Lonja y varios restaurantes reconocidos, y por el Corte Inglés en el caso que el paseo en bici se quiera complementar con unas compras o una visita al cine.

La ruta del faro (nivel alto) La ruta del faro es quizás la que más demanda al ciclista, sin ser un puerto de montaña del que no saldríamos vivos, es totalmente apta para aficionados que no utilizan la bici con frecuencia con un estado de forma aceptable. Es complementaría a las anteriores, ya que su inicio estaría en la segunda playa del sardinero, desde donde se inicia el ascenso hacia el Faro de Cabo Mayor. En esta ruta hay dos opciones principales, una es subir por la carretera directamente hasta el Faro pasando por la playa de Mataleñas, y la segunda es coger la senda costera desde donde ven unas de las mejores vistas de la ciudad. Esta senda tiene algunas escaleras donde es necesario desmontarse de la bici y en su parte final un trozo sin asfalto y con cierta inclinación pero nada que con alegría y paciencia no se pueda solventar. En esta ruta, no se puede obviar disfrutar de unas rabas en el Faro y hacer una visita al parque de mataleñas donde hacer picnic siempre es un buen plan.

Estamos convencidos que estos planes os encantarán! Pero si la bici no es vuestro fuerte, no olvidéis que nuestros paseos a pie guiados por gente local por el centro de la ciudad son una alternativa muy apetecible.

A disfrutar!